Soy Autoinmune y el Yoga me salvó
- hola04705
- 23 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 25 sept 2025
Un Camino de sanación, ciencia y esperanza
Por Marlene Romo

Mi experiencia
Vivir con una enfermedad autoinmune implica desafíos constantes: dolor, fatiga y cambios en el cuerpo que a veces parecen incontrolables. En mi caso, convivo con dos enfermedades autoinmunes, y al inicio el diagnóstico me generó miedo e incertidumbre.
El yoga llegó como una herramienta que transformó mi día a día. Con el tiempo, descubrí que no solo mejoraba mi movilidad, flexibilidad y fuerza, sino que también reducía mis dolores articulares y me ayudaba en lo más difícil: la parte emocional. Pude volver a dormir mejor, encontrar calma y procesar mi diagnóstico sin sentirme víctima.
Hoy mi práctica continúa avanzando con paciencia, constancia y respeto hacia mi cuerpo. Este proceso ha sido posible gracias al acompañamiento de mi reumatóloga y al apoyo de mis maestros de @theyogalabmx, quienes me han guiado para practicar de forma segura y consciente.
Lo que dice la ciencia
Mi experiencia personal encuentra respaldo en la investigación científica.
Un meta análisis reciente en Annals of Behavioral Medicine (2025) revisó 26 estudios clínicos con 1,960 pacientes y concluyó que el yoga mejora la fatiga, movilidad, depresión y calidad de vida en enfermedades como esclerosis múltiple, artritis reumatoide y espondilitis anquilosante, además de reducir biomarcadores inflamatorios en algunos casos.
Otro estudio publicado en Lupus (Middleton et al., 2018; PMCID: PMC6279250) demostró que el yoga es seguro y factible en personas con lupus, siempre que se adapten las clases a los síntomas. Además, se observaron beneficios en el manejo del estrés, autoestima y bienestar emocional.
Cómo comenzar la práctica de yoga
Si tú también vives con una enfermedad autoinmune y te gustaría explorar el yoga, aquí te comparto algunos consejos prácticos basados en mi experiencia y en la evidencia:
1. Escucha a tu cuerpo
Algunos días tendrás más energía y otros menos. Y está bien. Ajusta la práctica según cómo te sientas.
2. Coméntale a tu maestro tu diagnóstico
Esto ayudará a que puedan adaptar las posturas y el ritmo de la clase a tus necesidades.
3. Hazlo de forma gradual
El progreso en yoga se da con paciencia. Comienza con clases suaves y aumenta la intensidad de manera gradual.
4. Integra respiración y meditación
El yoga no es solo movimiento. Las prácticas de respiración (pranayama) y la meditación (dhyana) son herramientas muy poderosas para manejar el estrés, mejorar el sueño y encontrar calma.

De alumna a Maestra
Muchas personas que reciben un diagnóstico autoinmune creen que ya no deben moverse o que nunca más podrán hacer actividad física. Esa idea es falsa. Lo que sí es cierto es que el movimiento debe hacerse de forma progresiva, adaptada y con acompañamiento profesional.
Ver cómo el yoga transformó mi vida despertó en mí la necesidad de compartir esta práctica con los demás. Por eso decidí certificarme como maestra: para acompañar a otras personas en este mismo camino y mostrar que sí es posible recuperar la confianza en el cuerpo y en uno mismo.
Recursos de apoyo en Guadalajara
Además del yoga y la atención médica, es fundamental contar con redes de apoyo. En Guadalajara existe la asociación Una Sonrisa al Dolor, que brinda acompañamiento a pacientes con diagnósticos autoinmunes y reumatológicos. Este tipo de espacios ofrecen información, comunidad y esperanza para quienes atraviesan procesos similares.
Referencias:
Ann Behav Med. 2025 Jan 04; 59(1). Yoga and Health Outcomes in Autoimmune Disorders: A Systematic Review of Randomized Controlled Trials.
Middleton KR, Ward MM, Haaz S, et al. Yoga for Systemic Lupus Erythematosus (SLE): Clinician Experiences and Qualitative Perspectives from Students and Yoga Instructors Living with SLE. Lupus. 2018; PMCID: PMC6279250.



Comentarios